Ante el sol luminoso de un bonito día iniciamos nuestro trabajo. Nuestra misión: convertir el espacio de una terraza en un sitio cerrado con puertas de cristal y ventanas que permitieran un buen fluido del viento además de ofrecer el mismo panorama fantástico que desde allí se contempla.

Así, nuestro cliente se quedaría con la garantía de tener un espacio más en su hogar, techado, encerrado con cerramientos de cortinas de cristal y decorado con la belleza de un espacio épico en el cual pasar las mañanas, las tardes y las noches.

terraza sin porche
Nuestra primera tarea por supuesto, fue la de subir los materiales hasta la terraza, asunto que no nos demandó mayores complicaciones como el resto del trabajo, ya que tenemos mucha experiencia en todo ello. Luego, nos fue necesario situar lo que se denominaría como las columnas bases para crear el espacio techado, para lo cual nos vimos en la necesidad de utilizar vigas de madera, reforzadas con metal, tuercas y arandelas.

Estas vigas fueron instaladas perforando la pared y manteniéndolas juntas con otras vigas horizontales, tanto en la parte superior del techo, como en lo que se denominaría como la cintura de las vigas verticales. Este primer trabajo lo define todo, ya que es indispensable que esta estructura quede totalmente firme, evitando que el peso de una persona o un fuerte empujo devele la inestabilidad de este sistema.

terraza vigas de madera

Y bueno, el implacable sol seguía iluminando la ciudad, pero ya era hora de cubrirnos de los rayos solares, así que decidimos construir el techo, el cual nos brindó la suficiente sombra para descansar.

trabajo de pladur

Bien, como podrás suponer la estructura de las vigas de madera, dejó un espacio entre la pared y el grosor mismo de estos maderos verticales. Entonces, la tarea siguiente fue rellenar esos espacios, creando paredes de pladur. No fue una tarea demasiado complicada y ahora veíamos como los materiales se iban agotando, despejando espacio y dándonos la sensación de que nos acercábamos al final de nuestro trabajo.

porche vigas madera

Y entonces pasamos a la parte más seria, ahí donde reside la magia de nuestra actividad como reformadores de espacios en base al cristal. Por lo que volvimos a subir materiales, los cuales habíamos dejado aparte para brindarles mayor seguridad. Una a una fuimos instalando las ventanas de acuerdo a las dimensiones de cada sección del encerramiento.

Cada una de las ventanas fue seccionada con dimensiones similares, de modo que dieran elegancia al lugar y naturalmente por cuestiones de uniformidad. El siguiente paso a trabajar fue el de las puertas de cristal, las cuales fueron solicitadas por nuestro cliente de modo que pudieran recogerse hacia un lado como una cortina de cristal.

el final del trabajo

Para lograrlo, instalamos en la entrada del encerramiento, justo en la parte superior del marco, el sistema que permite que se despliegue hacia un lado: este es un sistema de cerramientos de cristal sin perfiles que en buena medida nos evoca a unos rieles que muerden la parte metálica y superior de la puerta de cristal, permitiendo así que ésta se desplace.

Y claro, no podíamos dejar el suelo con la misma naturalidad del piso de la terraza. De modo que nos dimos manos a la obra de colocar el parquet, cuya lujosa apariencia de madera pulida dio un aire totalmente novedoso y único al lugar.

El aderezo final de nuestro trabajo, la limpieza del entorno y la primera limpieza de las ventanas, de modo que se eliminara cualquier rastro de polvo generado durante el trabajo.
Y eso fue todo. Ahora nuestro cliente tiene un espacio fantástico que revoluciono por completo su terraza.

GALERÍA – El PROCESO DE TRABAJO