Si por fin se ha decidido a cambiar su piso y contará en su casa con la inquieta visita de trabajadores de la construcción, quizás sea un buen momento para cambiarle un poco la cara a su terraza o porche.

Cuando estamos cambiándole la cara a alguna parte de la casa rápidamente se nos vienen a la mente ideas para dejar ese espacio aún mejor.

Supongamos que cuenta en su casa con un porche semitechado o una terraza muy linda, pero que en otoño se llena de hojas y en invierno es un desperdicio porque el frío le quita las ganas de estar afuera o la lluvia moja los sillones del exterior. No todo está perdido.

¿Ha pensado en cerrarlo y convertirlo en otro ambiente cubierto de la casa?

No nos referimos aquí a cerrarlo con paredes de cemento o alguna otra cosa que dañe la vista y el aire fresco de los que disfruta cuando se sienta allí. Sino a hacerle un cerramiento de cristal sin perfiles que permita mantener la vista perfecta hacia el exterior, pero que lo proteja del mal tiempo.

Esto es posible con cerramientos de cristal sin perfiles de aluminio. Son hojas de cristal que se abren para ambos lados y que se pueden desplazar dejando el espacio abierto o cerrado. Es la forma más conveniente de aprovechar los espacios al aire libre. Los materiales que se usan son de excelente calidad y prácticamente irrompibles.

El resultado es que usted sentirá que habrá ganado metros cuadrados en su propiedad porque estará usando todo el año un espacio que antes disfrutaba menos. Además se pueden guardar allí cosas que sería imposible dejar al aire libre porque pueden dañarse con la lluvia, como bicicletas, mesas de madera, adornos, etcétera.

Y ya que está cambiando el piso, fíjese cuál quedaría perfecto en un espacio cerrado con cristales que ahora se puede usar para invitar a tomar el té a las visitas o tirarse a escuchar música mirando hacia fuera y cuando el día o la noche se presten, todo se abre y es el perfecto espacio exterior.